viernes, 16 de noviembre de 2007

Flotabilidad
No todos los cuerpos flotan en el agua. Por ejemplo ¿por qué un clavo se hunde y un gigantesco buque no?
Pues esto obedece a una regla llamada "Principio de Arquímedes", que dice: "Todo cuerpo que se sumerge en un líquido experimenta un empuje de abajo hacia arriba igual al peso del volúmen del líquido desalojado"
Esto, en lenguaje más cotidiano, quiere decir que para flotar, un cuerpo necesita desplazar en agua un volúmen equivalente a su propio peso.
Por ejemplo si una lancha tiene 200kg de masa, entonces tiene que desplazar la misma cantidad en agua para poder flotar.
Esa es la razón por la cual el clavo se hunde y el buque no. Porque el buque desplaza un volúmen de agua equivalente a su propio peso, y el clavo no lo hace.

Posiblemente una de las preguntas que todo niño hace tarde o temprano es ¿por qué flotan los barcos, si son de metal y el metal se hunde? La respuesta nos la da el principio de Arquímedes. Flota porque a pesar de todo, su densidad total es menor que la del agua. Un barco no es un bloque metálico macizo, sino que está hueco por dentro. De esta manera, su peso es inferior al de una cantidad igual de agua. Si densidad del barco varía, cargándolo o descargándolo (la masa total varía, pero el volumen sigue igual), el equilibio de flotabilidad en el que se encuentra, se rompe, y emergerá o se hundirá un poco, hasta que el peso del agua desalojada iguale al del barco. Pero si la densidad del agua varía, también se rompe el equilibio. ¿Cómo puede variar la densidad del agua? Pues alterando lo que tenga disuelto en ella. El agua de mar contiene sal, y es más densa que el agua dulce, por lo que la flotabilidad es mayor en el mar que en un río o en una piscina (haced la prueba estas vacaciones, si vais a la playa). Por el contrario, el agua con gas es menos densa, por lo que la flotabilidad es menor. En el caso concreto del libro, si se libera una gran cantidad de metano en el agua, la densidad del agua descenderá mucho, pudiendo llegar a ser inferior a la de un barco, provocando su hundimiento. De hecho, esta es una de las explicaciones que se da para las supuestas desapariciones de barcos en el famoso Triángulo de las Bermudas (que en realidad no fueron tantas, ni tan siquiera significativamente superiores a la media en otras regiones del mundo).